Ensayo, General, Mecánica potencial

Observatorio

Un cambio de geografía nos obliga a fundarnos de nuevo y además revela nuestras carencias. En otros lugares se habla con otras palabras, otro acento y gestos para tal o cual situación. Es el cruce de un umbral. Algo que H.G. Wells llama “presupuestos mentales distintos” en El País de los Ciegos, ese relato fantástico sobre una civilización andina que floreció sin ayuda de la vista. Cuesta trabajo creer que nuestro sistema de certezas esté ceñido a unas cuantas líneas, pero así es. Ejercemos una porción pequeñísima del mundo y nos imaginamos su propietario. Uno de los poderes de la literatura es mostrarnos aspectos que no veríamos de otra manera. Ese relato del autor inglés funciona como metáfora sobre el alcance de nuestro entendimiento. Lo que podemos conocer es limitado, al igual que lo que es posible venerar. Nos entregamos a un frenesí y renunciamos a cien más. Tal vez Drácula rechazó la inmortalidad porque no descubrió una afición. Toda su perspectiva de crecimiento era alimentarse de los demás, lo cual no es una práctica saludable. Los enconos generan malestar y terminan en contra nuestra. Idear un sitio en el que la vista es un concepto desconocido —los pobladores del lugar ignoraban el verbo—, nos enfrenta a sopesar aquello que la experiencia y el mundo de los sentidos hacen por nosotros. La escritura aporta placer, pero más aún la cercanía de la persona amada. Las variables del regodeo son subjetivas y admiten prueba en contrario. No se recuerda a un escritor deforme, por ejemplo. ¿Cómo leer la poesía erótica de una mujer con una joroba callosa en la espalda, o la novela histórica de un autor que padece la última etapa de una lepra insoportable a la vista? Nos arrellanamos en un punto de la estancia y esto nos impide conjeturar sobre otros escenarios posibles. Si la literatura es un ir hacia, como se refiere en este texto, importa si ese traslado se hace a rastras, a pie, corriendo o en una silla de ruedas. Medito: ¿cómo habría escrito Juan García Ponce sin la esclerosis en placas que lo postró hasta su muerte? De la misma forma en que medito sobre aspectos de aún menor importancia.

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