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Cadavérico y poemático

:

bricolaje a rajatabla

y también a quemarropa para crear

un trampantojo que funcione como parapeto

tras la fronda, para aliviarnos del ramalazo

que nos provocó este rictus,

alista un potaje que nos dé viada

y anótalo en el libro de horas, soflamas,

devaneos en los andurriales

y los derroteros



galimatías de la sombra

en contubernio de marras,

úchale, házlo parecer un accidente,

por la tarde fui a nadar y huateque,

toma y daca,

observo el axis mundi del barreno homónimo

minas de uranio,

por mi parte sería todo,

dicen los ritornellos



socavón de los encontronazos, desabasto,

¡que se lo ponga!… a contramano,

gresca por el tinnitus con una venda en los ojos,

si me hace favor,

alguien regresa de noche al fotomatón,

anábasis de alejandra en estasis,

madre, soy tonto y usted dirá «rótulos»,

por ende y por la gradiente:

tú muy bien, mi chingón



elimina tus cabriolas a la brava,

jesús entró en burro a jerusalén,

mamada y medias a los peleles con disentería,

pliego de mortaja,

mal que les pese, así como así,

robinsonadas al azar de puro contento,

remanentes de un enclave: ¿a quién le hablas?

el bibelot nace del secarral como cantamañanas,

saltapatras para el cabotaje, desde ya



marulleros que encallan, asústame panteón,

ojalá y te dure,

en su madre… ¡te lo creíste!

ya estarás contento,

pájaros de cuenta con un pacto de orden

logrado a mano alzada,

crápulas de la eversión,

rezagos y bengalas

para operaciones de bandera falsa



brocas y castañuelas,

te resuelvo de inmediato,

los ambages recomendados para ti

son asonadas de la emoción,

que te crea tu abuela,

los predicamentos,

véase más abajo,

son la escotilla de este apunte

cadavérico y poemático

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Karate

:

escuché que alguien

que detesto

da clases de karate,

ignoro porqué reí,

no pude

contenerlo

.

practiqué karate

en la adolescencia

y tuve un maestro,

sabio maestro,

que me hizo saber

mi total inutilidad

para tareas físicas:

tenía los huesos

quebradizos

y la cabeza

siempre

en otra parte

.

hizo bien

en expulsarme

de su clase,

la vida

me esperaba

para trozarme

por completo

.

así lo hizo,

sin necesidad

de pelear

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Ladrar a las estrellas

:

esa noche

de presagios,

ya no dormiste

en el sillón

.

el destino del maestro

es seguir su andadura

hacia las estrellas:

allá los esperan

.

cuando llegues,

ladrarás entre planetas

y mi llanto mudo

no se apagará

porque te escucharé

cuando todos callen

.

tuve el privilegio

de acariciar tu pelaje

y soñar que siempre

estaríamos juntos

.

adiós, por siempre,

maestra Sofía

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Señor presidente

:

señor presidente:
no dejo de añorarla,
quiero que lo sepa

.

ya leí una biografía
de francisco i. madero,
felipe ángeles
y benito juárez,
las tres al mismo tiempo,
pero no me libro
de ese recuerdo,
que me hostiga
al acostarme o comer,
quitarme los zapatos
o servir las croquetas
a mis perros

.

señor presidente:
no puedo librarme,
quiero que lo sepa

.

viajo en el transporte
público por la mañana
y su rostro destella
entre la multitud
(visiones de estrobo,
sueltas y letales),
digo su nombre
con voz tenue,
audible sólo para mí
y los otros viajeros
supondrán que rezo,
pero sólo añoro

.

señor presidente:
no tengo escapatoria,
quiero que lo sepa

.

ni aún porque ya sé
quién es leona vicario,
distingo a los magón
y sé quiénes ensucian
la memoria de la patria,
no conozco los municipios
del país, pero iría con ella,
para fantasear
que estaremos juntos,
hasta que el tiempo
nos regale otra ocasión

.

señor presidente:
las horas se me agotan,
quiero que lo sepa

.

y las utilizaré para resguardar
las palabras
que me dejó escritas
en este corazón,
que no me deja vivir,
ni trabajar, ni comer
a horas o a deshoras,
ni aún disfrutar
lo que escribo
por mero ocio,
o el eco de mi silencio
al rasurarme

.

señor presidente:
se agota la tarde,
ya bebí las tazas de café
que tengo permitidas
cada día,
y no me queda
sino mirar atento
por la ventana,
pese a que ella nunca
volverá a casa

.

ahora que llueve,
señor presidente,
la añoro más que nunca,
sólo quiero que lo sepa

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Caer del plato

:

al llenar un formulario

en el aeropuerto,

confirmé que era la última porción

de un queso oloroso

a lácteo y peste,

que vivió en el refrigerador

durante meses al caer del plato,

y ahí sobrevivió al frío,

a la soledad y a sí mismo

.

de inmediato pensé que también

podría ser el refrigerador,

el plato o la vaca

que aportó la leche

.

en el formulario

sólo escribí mi nombre,

edad y ocupación

y a la chingada:

iba con prisa

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