General, Poesía

Cuernavaca, 1980

*

galaxias de sensaciones
en la palma de mi mano
que dan cobijo a la memoria,
sonidos tan familiares
como un bostezo maternal,
amanezco a la infancia
bajo las imágenes
de un sol inclemente
en el Estado de Morelos,
tierra de fiera luz y castidad

Cuernavaca, enclave solar:
racimos de buganvilias,
alacranes güeros
debajo de las piedras,
caras de niño
y polillas de aspecto brutal,
lagartijas sobre las bardas
manchadas de óxido
por el exceso de vegetación:
frondosidad sin límites

entonces jugaba con catarinas,
luciérnagas, gusanos,
insectos sin nombre,
en las noches de sonoridad
debido a los grillos
y a otros insectos danzarines,
amanecer al mundo
en un paraíso de notas
musicales que jamás se repiten
en su molino de ritmos

vuelvo a ese pasado,
a mi lista de caídas,
a las sombras que me persiguen
y de las cuales
ya no podré desprenderme,
porque también ofrecen
cobijo al menesteroso,
al eterno fugitivo,
brindan espacio para guardar
la imagen de aquellos frijoles rojos

no puede renunciarse
a lo que tan sólo se anheló,
los suspiros no tienen dueño,
ni aún el aire
puede reclamarlos para sí,
vuelo a mi alrededor
con ánimo de introspección
y me desplomo sobre los vestigios
de lo que fue mi cuerpo,
hoy convertido en una jaula

ya nadie busca la gracia
y quizá nadie la halló,
habrá faltado entereza
para remover las ruinas
porque la verdad no consume
palabras, ni horas de presidio,
dentro de la visión hueca,
es un ruido de tambores
en la fisura de un nacimiento
que no deja de ocurrir

todo es propiedad
de esa nada sin nombre,
cascadas para humectar
tu secreta luminosidad,
aparición que es beso
y delirio por una canción
que ya no es nuestra,
en la voltereta del entusiasmo
destella el enigma,
reflejo que es un tumulto

cada canción es un límite
de pasiones atinadas,
carnaval a media ciudad
de gritos e inundación
por los elementos más frágiles
del entorno que se troza,
todo se encamina
a ese sosiego menos dulce
que es verídico y sucede
sin apenas interrupción

en el manantial de los aullidos
crezco en una claridad alada
que desciende sobre nosotros
para guiar nuestro camino,
no caigas en el abismo
por cualquier premura,
si tu vicio es la velocidad
y el castigo de las almas
que gritan tu tormento,
abre paso a las fronteras

me derramo sobre mí
hasta el fondo del enigma,
me distraigo fácil,
hago una pausa
para recordar tu nombre,
soy el contorsionista
sin extremidades
fotografiado por alumnos
de la escuela inexistente,
que los ha formado a todos

en las tardes del verano
concluyo sin remedio
que los minutos andan a gatas
cuando fijas tu atención
en las manecillas,
la soledad de los hombres
es la llave de su salvación
ruge el tigre para clarificar
que ni ruge, ni es tigre:
todos somos un rugido

en Cuernavaca y el mundo
tallarse los ojos es un arte,
al igual que mantener
la mirada dulce de quienes
despiertan a la vida,
el segundo que nos estremece
llueve sobre sí mismo
y nos sigue con la vista
hasta perdernos por completo
en el laberinto de las piedras

mis recuerdos ya no crecen
y se mantienen en suspenso,
tal como el ermitaño
a resguardo de sí mismo
y lanza dos mil vítores
para olvidarse del ayer
en la emergencia y la sorpresa,
me instalo en la visión
y vuelvo a los días de sol,
amanecer de toda errancia

en el borde de la ventana
hay una línea de hormigas
que avanza sin tocarse,
me quedo sin hipótesis
para explicar el mundo,
el pasado y yo mismo
en ambas latitudes,
o para intentarlo, incluso,
las hormigas no se tocan
ni detendrán su marcha

me olvido del optimismo
para anticiparme
a cualquier decepción
en la orilla de lo imaginable,
en la cresta del recuerdo
soy una llama que se apaga,
cambio de color,
pero el efecto será el mismo,
el que disponga quien sienta
debilidad por sentirlo

pasé la época de darme pena
a mí mismo y ahora me doy temor,
anochezco sin remedio,
todo lo que nos ocurre
es misterioso, se agazapa
para intentar la huida,
grita en señal de auxilio
si los vidrios de las ventanas
estallan en pedazos,
cierra los ojos o pierde la vista

las lluvias de mayo
no refrescan el ambiente,
el aire hierve y se filtra
en las estancias para sofocar
las apariciones del universo
que se descompone,
por una curiosidad de luces
que gotean cada rayo,
a los atentos e incómodos
que no dejan de rascarse

el espíritu que nos absorbe
también nos prepara
para salir del eclipse
como otra forma del pacto,
no me sorprende la comisura,
ni el perdón de las viudas
que lloran en los portales,
subsisten mundos enteros
por revelar detrás
de cualquier ventana

inserto en la sala de los sacrificios,
ante el desaliento
de los enfermos sin salida,
imágenes de un pasado
que apenas reconozco,
pero es mi semblante, mis manos,
huellas sobre el forraje,
me desbarranco en una caída
que no sucede porque mi lugar
en el sillón es inmutable

me descubro como marioneta
y acepto la voltereta
de todos los destinos
con una sonrisa parecida
a la que nos brota
por un acto espontáneo,
días que parecen segundos
en el que mueren los más débiles,
no por la caída sino
por la confirmación del absoluto

si la muerte no se presenta
a una hora fija,
ya no somos dueños
ni de ese último segundo
que nos descompone
en una secuencia de agonías,
aún espero el camión
que me llevará a la escuela
emplazada en el centro histórico
de esta ciudad de flores

sucedo en ese minuto
que fulgura detrás nuestro
y encallo en la resignación
que me invita a volver
a la Cuernavaca de 1980,
año de mi despertar
a la felicidad de la memoria,
a las imágenes
que no se borran
y nos alimentan cada día

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General, Poesía

Monotonal boutique

*

y este bus se inundó de sandías

se transformó en un envoltorio de sandías

en un vientre de sandías

*

Claudio Bertoni, “Sentado en la cuneta”

*

*

[A las víctimas del Enemigo invisible]

*

adondequierascuandopuedas:

en la emergencia

s u b l i m e

por una nota de voz que se apaga,

o en medio de ese latido

deuncorazónquesemuere,

otro helado de sandía.

*

Me siento en la banca de un parque

y medito lo siguiente:

*

envidio a los árboles

porque tienen un lugar

en este mundo,

*

tal como los oficinistas

que deben llegar a tiempo

para ganarse un bono

*

y saludan a su jefe con un rostro

transparente porque no tienen

nada que esconder,

*

a diferencia de los que

llegan tarde y deben actuar.

*

Me dicen que ha llegado la hora

de pensar en el suicidio.

*

Pero yo he pensado en él

desde mucho antes

de que me lo avisaran.

*

Me he suicidado tantas veces

en sueños,

que ya podría contarles

lo que sucede.

*

esirrelevanteporsublime

c o m o e s t e a p u n t e

que esbozo a medias

se vive como un naufragio

en la serpentina del deseo,

cada que te propones

una victoria

ante el reto sin final.

*

Y así te miro,

a la distancia,

con un gesto de interrogación,

pese a que intuyo

los resultados.

*

v e r o í r y f o l l a r

*

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General, Haicum, Poesía

Haicums – 1

Luces en el mar

danzan por tu ausencia.

Llaman a cenar.

*

Desde temprano

trabaja el albañil.

Abro los ojos.

*

Sonatas de Bach

con vodka por la tarde.

Brota la noche.

*

Tu boca mancha

la servilleta blanca,

que ya no lo es.

*

Tus brazos al sol.

Vellos dorados bailan

al aire libre.

*

El perro ladra.

Un afilador anda

y se detiene.

*

No hay diversión.

No hay limones frescos.

No hay internet.

*

Tengo pelusa

en el ombligo sucio.

Dormito fresco.

*

Tienes un grano

en tu nariz redonda.

Beso de dulce.

*

Te llevo a cuestas

por tu falta de piernas.

Se esconde el sol.

*

Ella tropezó.

Reí a sus espaldas:

lo recuerdo bien.

*

Las flores mueren,

el mediodía suelto.

Reminiscencias.

*

Cadera recta

en el asiento negro.

¡Eres un hombre!

*

Café del día.

Al centro histórico.

Urge un baño.

*

Sábanas puercas.

Aquí sobran cobijas,

duermo solito.

*

Seduces libre

en medio de esta calle.

Yo sin dinero.

*

Salta el gato

y entra a la casa.

Sirvo comida.

*

Resaca fatal.

Fiesta hasta muy tarde:

Nunca beban ron.

*

Te beso fugaz.

Sucede la tarde gris.

Lejos, el recuerdo.

*

Pasos al frente,

emergencia de temblor.

Caemos juntos.

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Crítica, General, Poesía

El verbo en la entraña: Ingrid Valencia

Luego de meditar sobre cómo debe transmitirse el oficio poético, concluyo que la primera lección es ser enfático en que la sola acumulación de versos no logra un poema de largo aliento. Tampoco emplear una numeración romana para generar la ilusión de un catálogo, con una forma primaria de elementos dispersos, escritos en tiempos y lugares disímiles. Los buenos lectores reconocen la diferencia entre el gato y la liebre.

No refiero que una compilación de esa naturaleza carezca de valor poético o estético, quizá lo tenga, pero está lejos de ser un poema de largo aliento tal como lo prescribe la tradición literaria occidental en la mayoría de las lenguas. La búsqueda de la unidad es imprescindible para llevar a buen puerto una gesta de esa naturaleza.

Me complace hallarme que Blues Holes (2019) de Ingrid Valencia, una de las poetas que más valoro en la actualidad, asuma el riesgo de labrar una formación rocosa con un sello tan personal. Utilizo el adjetivo de “rocosa” porque a lo largo de sus páginas uno experimenta ese sosiego y placidez que transmite el internamiento en una gruta, lograda con el paso de los años y sin miedo alguno al correr de los días.

Sigo la obra de Valencia desde varias entregas atrás, y además la escucho leer sus poemas en los clips de sonido que comparte en las redes sociales. Lo que digo es que leí Blues Holes con su voz. Es una experiencia diferente por entero a la sola lectura de un poema: es la vivencia más cabal de la comunicación con el autor de un texto. Anoto que le preocupa el ritmo y la imagen, un díptico de obsesiones cada vez menos frecuentes en un ecosistema literario empeñado en pelearse a golpe de versos en contra de las inclemencias que generan los problemas políticos. Un empeño cuya insistencia termina por ser una arbitrariedad para la cual conviene recordar aquella línea de W. H. Auden dicha en un programa de televisión: “Nada de lo que escribí pospuso la guerra ni cinco segundos”.

Me une a Valencia la preocupación por la entraña del ser, por ese conjunto de saberes ocultos y hasta herméticos que dotan a la realidad de múltiples significados. La suya es la mirada de quien intuye la posibilidad de fracturar la realidad. Recorrí las páginas de Blues Holes como quien se interna en un espacio reconocible aunque remoto, como una persecución de la luz mediante las huellas de una voz que avanza con la ayuda de imágenes que se transfiguran y actos que, a su vez, se vuelven imágenes. Todo el oficio del poeta en un despliegue de variaciones formales en el que la música y la luz resultan esenciales para ampliar la conversación. Es un poemario en el que el poeta se pregunta, a la manera del perro que da vueltas sobre su cama antes que echarse, salvo que aquí la voz nunca deja de orbitar sobre sí misma. Y sigue, una y otra vez, sigue. Es un aliento que anticipa la aparición del enigma ya que verbalizarlo lo hace visible para los demás.

En sus páginas se intercala el apunte lírico, el poema en prosa, la anécdota que se transforma en sugerencia, el aforismo que sólo es en tanto que así se admite, la línea que es una navaja de va de un lado a otro de la página y la hace sangrar. En su modo mágico de desplegarse ante los ojos y oídos del lector, cada párrafo reinicia Blues Holes, con lo que admitiría una lectura aleatoria propia de la estética de Fluxus. Permite que el lector dance con libertad y extraiga la energía que necesita para cruzar los días.

En su vocación por ser una secuencia de apariciones, brotan las imágenes como fuegos artificiales que detonan para iluminar el cielo de la poesía mexicana, en que habitan nubes y nubarrones que lejos de impedir el despliegue técnico, lo alientan y se mueven de su posición de forma voluntaria. Valencia, atenta de los misterios, se reafirma como la voz que persiste en dar la espalda a las concesiones que orillan a la poesía confesional, pueril, aún barnizada por los ecos coloquiales. Aquello terminó porque la poesía debe continuar con su exploración de la vivencia íntima del hombre. Y, bendito Dios, tampoco hay ninguna forma de victimismo femenino sino una voz que exige ser desanudada para que entregue lo mejor de sí. No será necesaria una caja de pañuelos para esta lectura providencial. Celebremos.

“Nada es nuestro”, encuentro en unas de las líneas. También, más adelante: “Yo habito en dios”. Y es que sin mostrarse de una manera visible como un poemario que buscar rasgar el hilo que oculta la realidad aparente para atisbar la auténtica realidad, la Otra, Blues Holes expresa preocupaciones del espíritu, eso que Valencia llama la “sed de lo inacabado”. De nuevo brota el debate entre el hombre y lo sagrado.

La búsqueda de la luz, por ejemplo, es un detonante para la escritura, lo mismo que la conciencia de que se escribe desde una fisura del tiempo que puede concluir en cualquier momento. Estamos ante un poemario que busca un espacio, geográfico, mental, anímico, espiritual. Es célebre aquel episodio de Las enseñanzas de Don Juan en que el indio yaqui pide a Carlos Castañeda que busque su sitio en el zaguán “sintiéndolo con los ojos”. El aprendiz apenas entendió lo que debía hacer y pasó horas en la incomprensión.

Buscar nuestro sitio en el espacio es la prueba más dura del ser porque ambos son infinitos: el espacio y el ser. Aquel episodio fue una prueba que un occidental escasamente pudo dilucidar porque nuestro modo de entender las posibilidades del espacio es funcional, racionalista e intelectual. Otorgamos valor si podemos dar uso a los objetos. Así de triste.

Entonces Blues Holes propone al lector la búsqueda de un espacio para refugiarse. Ofrece salidas, en cada línea, pero el trabajo de salvamento es individual, no importa lo que cualquier gurú improvisado pueda afirmar con tal de cobrar por adelantado. Anticipo que este poemario será un hito de nuestra literatura y los años revelarán que no sólo deberá reeditarse en el corto plazo sino que deberá ir acompañado con un aparato crítico para visibilizar las referencias y cada segmento del poema para el lector ajeno a la tradición oculta. Por lo pronto, nos corresponde celebrarlo con el mejor gesto.

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General, Poesía, Traducción

Poemas de Nikki Giovanni

[Nikki Giovanni (1943) nació en Knoxville, Tennessee. Ha ejercido la docencia y dedica parte de su labor profesional al activismo en favor de los derechos civiles en Estados Unidos. Aquí puede descargarse el libro del que se tomaron los poemas, cuyo original puede consultarse en las páginas 11, 15, 16, 89 y 99.]

*

SOY JAZZ

Soy jazz

Soy suave pero no pop

Soy ligero pero no afilado

Pongo el soundtrack

De tu vida

Entras en mí con disonancia

Luego ordenas un pequeño rasgueo

Tal vez sean una o dos oraciones

Por ahí

Soy jazz

Cuando estás solo

Voy hacia ti

Dándote ritmo para trabajar

Y rima para cuidar

Estoy de acuerdo con el jazz puro

Soy seguro para tu perro

Bueno para los gatos

Sal en el estanque

Para tu pez

Me necesitas

Admítelo

Me necesitas

*

ESTOY CONFUNDIDA

Estoy confundida

No soy tanto niebla

como nube gris

No puedo leer

Los puntos de referencia

Deja en paz

El anuncio de Peligro

No sé

Dónde estoy

O cómo llegué aquí

Estoy perdida

Quiero encontrarme

En tus brazos

*

MI AUTO NUEVO

Manejo

Como si tuviera un auto nuevo

No quiero más

pasarlo por baches

o rayarlo

ni aún estar demasiado cerca

de él

Conserve su carril

Quiero gritar

Pero me mantengo en paz

Me acomodo

Me relajo

No quiero que pienses

Yo pienso

Que tengo razón suficiente

Para sentir envidia

*

AMIGOS EN EL AMOR

Los tiempos cambian

Los trabajos cambian

Los amigos permanecen

Por siempre

Envejecemos

Nos volvemos sabios

Los amigos ríen

Juntos

Suspiramos

Lloramos

Amigos en el amor

Completamente

Manos y corazones

Trenzados como uno solo

En este paquete

Limpiamente

*

TURISMO

Siempre soy una turista

No importa dónde

Esté

Si en casa

O en el extranjero

Una norteamericana

en Aruba

Una negra

en Oxford

Una mujer

en Bagdad

Sola

viajando

por el Canal de Panamá

Con frío en Alaska

Confortable sólo

cuando el avión

Aterriza

Nunca con lamentos

Aunque nunca segura

En tus brazos

o fuera

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General, Poesía, Traducción

Poemas de Keith Waldrop

[Keith Waldrop (1932) nació en Emporia, Kansas. Ha ejercido la docencia y la traducción como disciplinas complementarias a su labor escritural. Aquí puede descargarse el libro del que se tomaron los poemas, cuyo original puede consultarse en las páginas 119, 120, 123, 172, 174, 181 y 188.]

*

ALTARES

Deben estar por debajo de

las estatuas para que quienes rezan

miren hacia arriba. La altura

debe ajustarse.

*

EL TEATRO

Hechizado, mis

poros se abren─para que el

viento se abra paso. Toma

muchos días cantar el poema.

La voz es aliento

flotante, interminables

círculos como las crecientes

olas en el agua, extendiéndose hasta

que las interrumpen.

Cuando las interrumpen,

se quiebra la voz.

*

BAÑOS

Barro mezclado con cabello.

*

LADRILLO

Pesados, ajados por la

lluvia, se hacen pedazos.

Tan vivamente se representan escenas de la vida de

Cristo que

parece que abre sus labios de mármol.

Hay ladrillos que flotan.

*

MUROS DE BELLEZA

Tales muros no pueden

durar nada más que años.

*

LA DIRECCIÓN DE LAS CALLES

Evita el viento

de los callejones. Los vientos

fríos son desagradables, los vientos calientes

agotadores, los vientos húmedos insalubres.

*

MÁS DE LOS VIENTOS

Leyes contra

la seducción, la belleza, el afecto,

la gentileza. Un ángel hincado

sostiene una concha. Aquellos que conocen muchos nombres

para los vientos adoptan este lugar

como centro. Mañana que despunta:

aire húmedo escala, confunde

las maldiciones por venir. Esos que flotan,

espirales o círculos intercalados: la concha contiene agua.

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General, Poesía, Traducción

Poemas de Ted Berrigan

[Ted Berrigan (1934-1983) nació en Providence, Rhode Island. Murió a los 48 años de cirrosis. Aquí puede descargarse el libro del que se tomaron los poemas, cuyo original puede consultarse en las páginas 90, 95, 107, 123, 125, 157 y 163.]

*

TELEGRAMA

Para Jack Kerouac

Bye-bye Jack.

Te veo pronto.

*

30

El maldito enemigo aparece.

*

L’OEIL

Picasso sería muy

            intelectual

si fuera un pescado.

*

LA LUZ

No puedo alcanzarla.

*

POR AHORA

Soy una pieza de arquitectura local

creada sólo porque tenía que ser.

*

POSTAL DESDE EL CIELO

Enamorado de ella

lees mis poemas y te preguntas

qué ve en ti.

*

10 COSAS QUE HAGO CADA DÍA

despertar

fumar mota

ver al gato

amar a mi esposa

pensar en Frank

comer el lunch

hacer ruidos

cantar canciones

salir

andar en las calles

ir a casa por la cena

leer el periódico

hacer que orinen

dos niños

muecas

leer libros

ver a mis amigos

enojarme

tomar Pepsi

desaparecer

*

MARCA-UN-POEMA

Dentro

El homosexual duerme

mucho después del alba

No lo veremos

despertar

            por ahora.

*

EN EL VOLANTE

La mesera embarazada

pregunta

“¿Quiere más

café?”

Sorprendido por la pregunta

Espero           segundos       “¡Sí

quiero!” Le extiendo

mi taza vacía, &

dice “¡gracias!”. De nada.

*

A UNA BATIDORA

Eres muy interesante

            porque

            hablas

                        batidora

y eso es interesante.

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General, Poesía, Traducción

Poemas de Larry Eigner

[Luego de editar en cuatro volúmenes los más de tres mil poemas de Larry Eigner (1927-1996), Cartis Faville y Robert Grenier hicieron una selección para la Universidad de Alabama. The selected poems of Larry Eigner (2017) permite asomarse a la poética del autor norteamericano a través de dos etapas bien diferenciadas: los años de Swampscott (1945-1978) y aquellos de Berkeley (1978-1995). En el prólogo al volumen Charles Bernstein es enfático respecto a la calidad de los poemas y explica que éstos “soportan el peso de un campo de fuerza estético gravitacional sin precedente en la poesía norteamericana”. Eigner pasó su vida en una silla de ruedas, lo que distanció su experiencia vital de la de sus compañeros de generación. No obstante lo anterior, Bernstein explica que Eigner “raramente menciona su condición física en sus poemas”. A decir de los editores, su obra fue escrita en una máquina portátil Royal de 1940, utilizando el dedo índice y pulgar de la mano derecha. Para esta selección se han elegido algunas de sus brevedades más compactas y se ha respetado las marcas en los títulos de los poemas originales. Aquí puede descargarse el libro del que se tomaron los poemas: https://tinyurl.com/yyadx2xf. Ver páginas 31, 34, 41, 43, 78, 79, 82,85, 100, 123, 129, 141, 155 y 161.]

*

1959 # 8 h

caballo

            horas con su ombligo

                        cosa divertida

                                               cómo

            regresamos al cielo

                        o la tierra

                        alas

*

1959 # 4 i

Cuántas veces,          muerte

has llorado

lobo                la

nube

más larga que la bahía

el techo desaparece

*

1959 # 9 i

la música

en el aire

            los arcos,       trompetas

                        conmovidos

y el rojo atardecer

fuera

en la ventana

*

Marzo 1953-Octubre 59 # 6 L

R o s t r o

bajo

él

la cama

la mesa

una silla

a través

vuelo

rastrero

                        alrededor

                        plano

                        poblado

                        seguro

                        trabajando

*

Octubre 1959 # 3 m

p a r a  C  C

cómo leerlo

            línea tras línea

            habiendo dado

            un vistazo

            refrescar la mirada

            contra el abismo

*

Noviembre 16, 63 # c

jugamos

            un juego

*

Diciembre 8, 63 # f i

un agujero en las nubes mueve

            todo en el cielo

*

Abril 8, 64 # e m

es un día con viento

            con los leones

            entre las misceláneas colinas

*

Agosto 16, 64 # h l ’

d o m i n g o

                        con nubes

            unas pocas sombras

*

Julio 14, 65 # 50 ’

de la

            nada, quieto, el aire

            mueve los árboles

*

Septiembre 4, 67 # 119

un poema es una

            característica

            extensión del tiempo

*

Octubre 25, 67 # 138

la desaparición de la materia

            dónde está

            el final del poema

            ojos cansados

            el sol viaja

            y permite soñar

*

Junio 17, 68 # 212

luna

            aritmética

            en la noche

            lluvia

*

Julio 17, 69 # 335

ominosa

            siniestra

                        la lluvia

            sonríe

*

Abril 18, 70 # 387

imagina que ves lluvia

            obscuro lugar

                        y viento

            en un día soleado

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