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apenas me ayudaron las redes sociales,
la posibilidad de hallar archivos
en la web a golpe de botón,
el recuerdo compartido de personas
que también la conocieron,
mi ansia constante:
aún no puedo hallar a la chica
que fue mi novia en la secundaria
.
es imborrable el recuerdo de su piel
blanquísima y de su boca exacta
para embonar con la mía
como mecanismo de relojería,
los labios que beso son esos labios
y las lágrimas que le seco a cualquiera
bajan por la misma mejilla
─que sólo cambia de nombre─
.
miento al decir que no la he visto,
porque se me aparece en sueños
y le escribo poemas tan malos
como éste o incluso peores,
porque nada importa la estética
cuando los sentimientos brotan
y podemos ser el más ridículo
sin remordimiento alguno
.
ella vive y tiene un pequeño
(ignoro si niño o niña),
y también si sólo es uno o son varios,
desconozco si tiene pareja,
sería raro que no la tuviera,
era la más bella de la escuela
y eso no puede ocultarse,
para bien o para mal
.
sé que ejerce la docencia
porque aparece en mismaestros.com,
y los alumnos dicen que es impuntual (ya lo era),
divertida (siempre lo fue),
y también exigente (lo será hasta el fin),
que deja mucha tarea (estoy cierto de ello),
me pedía que hiciera labores caseras
y yo las hacía porque la amaba
.
sus palabras resuenan en mi cabeza
como si las hubiera dicho ayer,
ahora recuerdo que una vez me buscó
y quedamos de pasar el día juntos,
luego me canceló de último momento
con palabras muy tenues,
y esa es la peor llamada
que he recibido en mi vida
.
ahora lo sé
y es doloroso saber