:
matar a una mosca aporta placer
por su modo soberano
de dar vueltas a tu alrededor
sin importarle si aquello te irrita,
lo detestas o te produce comezón
.
ella es libre del ancla de la conciencia
y viaja sin trabas para asilarse
en los recovecos, si se siente amenazada
.
tiene la astucia que envidiaría
el gato más andariego de la colonia
.
una vez que se propone esconderse,
ya no la encuentras,
pese a que la juzgues un ser inferior,
tengas un matamoscas electrónico
o un teléfono que te avise de los sismos,
los tsunamis o el día que tendrás la regla
.
ella no lo necesita porque es libre
y acaso tú ni siquiera eres
.
no me creas: piénsalo,
pero en otro momento,
la tarde es hermosa
y te espera cálida y arropante