Poesía, Sin categoría

La respuesta del gurú

:

le pregunté a mi gurú:

«¿qué es la verdad?»,

pero no me respondió

.

más tarde le pregunté:

«¿cómo puedo librarme del yo?»,

pero sólo me miraba

.

antes de renunciar, le pregunté:

«¿en dónde hallar la sabiduría?»,

pero ya no me escuchó

.

acudió paciente a su plato

de croquetas

y se sentó a un lado,

con postura resignada

y actitud suspirante,

entonces miré el reloj:

ya había pasado

su hora de comer

.

luego comprendí:

la respuesta a esa pregunta

(y acaso a todas ellas),

es allanarse a la sincronía

para armonizar con el universo

y encontrar la libertad

en la disciplina:

accionar la realidad

y no que ella se accione

en contra nuestra

.

luego de comer

miramos televisión

y nos compartimos

la tibieza del sillón,

sin más preguntas,

ni más respuestas

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