:
ya no me suelo
enamorar
porque la desilusión
te amarga,
y yo me ilusiono
fácil
.
pero aquella noche
sonaba Billy Idol
en la discoteca
y ella bailaba sola,
agazapada
en un rincón
.
yo, que soy
un ser de rincones,
miré sus jeans
tan ajustados,
que acudí
a su llamado sutil
.
anhelé la solidez
de aquella visión
—a ratos espectral,
la mayor parte angélica—,
por la fineza inusual
en un entorno tan fácil
.
y la noche sucedió
tan hermética
que nos permitió ocultarnos
para celebrar la vida
y sus misterios
entre besos y promesas
.
intuyo que Billy Idol
festejaría al saber
que nos unió su voz,
así fuera por unas horas,
vestida de un instante
y la misma eternidad
.
nadie se resiste
(quiero decir:
nadie humano),
a la música de Billy Idol,
a la felicidad de la noche
y a las luces de estrobos
.
si puedes hacerlo,
es porque ya estás
tan malditamente
muerto,
que prefiero
no explicarte más